jueves 17 de septiembre de 2009

La reina de la calle

A veces, hago fotos bonitas... y otras veces, no.
Hoy toca una fotografía que no resulta especialmente bella, pero que sin embargo, resultó para mi una escena lo suficientemente brutal y cruda como para retratarla al principio de mi carrera allá por los años 80.

Se trata de una anciana "sin techo", alcoholizada y a la que la vida le debió de repartirle muy "malas cartas", retratada en la madrileña puerta del Sol, en 1989.

Según mis últimas noticias, parece ser que la cabeza y manos de esta mujer, permanecen en el museo forense de Madrid, al resultar un curioso efecto de momificación espontánea cuando murió. No se pudo aprovechar mucho mas de su cadáver, ya que se encontró en un callejón, parcialmente devorado por las ratas.

Desde aquí, brindo con esta impactante fotografía (una serie de tres,en B&n y sin envejecer)el homenaje y los 5 minutos de gloria de los que no pudo disfrutar en vida.